Presentación del Programa

El Programa Huellas de la Escuela surge como necesidad de recuperar el patrimonio tangible e intangible de las escuelas de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, su historia y sus proyectos, poniendo en valor los bienes que en ellas se encuentran para significar el lugar central de la escuela ante la compleja realidad actual.

Ver Resolución Ministerial N° 2739

Acercamos a la comunidad educativa porteña las fortalezas y las debilidades de nuestra identidad y tradición pedagógica a través del reconocimiento de los documentos escolares.
¿Cuáles son los documentos donde hallar esas huellas? Los edificios, las aulas, los laboratorios, las actas de examen, los cuadernos de los alumnos, los diarios de los docentes, las fotos, los programas de los actos escolares, las filmaciones, los manuales escolares, los libros copiadores, los recursos didácticos, son genuinos fondos documentales donde es posible encontrar pistas, huellas que revelan los modos en que hemos y estamos habitando la vida cotidiana de las escuelas.
Huellas que permiten interpretar políticas públicas y dan algunas razones acerca de lo que hoy pensamos y sentimos. Poner en valor estos documentos es pensar en el futuro educativo de nuestra ciudad significándolo y significándonos, para continuar escribiendo la historia de la educación de la Ciudad.

Fundamentos:

 La escuela fue y es un espacio donde niños, jóvenes, maestros y docentes desarrollan y construyen múltiples lazos y operaciones originales que articulan diferentes aspectos de la cultura: subjetivos, políticos, sociales, educativos, artísticos, entre otros. Con estos lazos y sostenidas en esos vínculos, la escuelas es, también, un lugar desde donde comenzamos a pensar el país y el mundo.
En particular, además, nuestras escuelas han sido históricamente, uno de los motores de la movilidad social ascendente que caracterizó durante mucho tiempo a la sociedad argentina; así, de acuerdo a las condiciones de cada época, devinimos en ciudadanos. Además, la escuela fue siempre y aún hoy, para muchos lo es, un sitio de reconocimiento, de contención, de estimulación de las fortalezas como personas, como ciudadanos y, también, un lugar de identificación. Es esa misma escuela la que reveló –  a través de su historia – diseños pedagógicos y didácticos políticamente estratégicos, con los cuales los docentes desplegaron acciones que los comprometieron en todas las dimensiones de sus vidas.
La escuela es un reservorio de patrimonios culturales, con una historia que, en general, aún no está escrita ni elaborada. Pensamos que su registro e interpretación es una oportunidad de recuperar del sentido de lo que las escuelas se proponen y de todo los que en ellas se hace.
Con estas ideas, se origina el Programa “Huellas de la Escuela” del Ministerio de Educación de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Coordinación General a cargo de la Prof. Marcela Pelanda, ha comenzado a implementarse en el ámbito educativo de la Ciudad.
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